Archivo de la etiqueta: mundo

Adios Benedetti

Después de una larga sequía en este blog, después de que este proyecto quedase a su suerte en la web debido a la enfermedad, a la quimio, y, por desgracia, también a la pereza, hoy me veo obliga a volver para darle un adios al poeta de los poetas.

Mario Benedetti ha sido un gran compañero en mi vida. Me ayudó a crecer con sus poemas, con sus cuentos y relatos. Me abrió tantos ojos… Para mi supuso el poeta, el relator del amor, de mi amor, de mi forma de ver la vida, de sentir, de apasionarme.

Hoy, todos los amantes deben llorar, todos aquellos que han amado, que aman o que algún día amarán deben soltar aunque sea una lágrima por un poeta contemporáneo, que sin cursilerías y sin remilgos le cantó al amor.

Benedetti era mucho más que un poeta, era un POETA con mayusculas, un poeta del siglo XX y también de esta década del XXI. Un poeta realista, un poeta que habló al mundo del mundo, un poeta con el brazo remangado.

Mario Benedetti me acompañó en el camino de crecer. Fue el escritor de mi adolescencia. Lo descubrí a los catorce años y me ha seguido hasta convertirme en la mujer que hoy soy.

Me ayudó a amar, a llorar los desamores, a buscar refugio en la confusión tan inmensa que es la adolescencia. Me acompañó en esa profunda oscuridad que es el no ser una niña pero tampoco una mujer. Me dió sol, luz y claridad cuando mis ojos lo veían todo negro, en esos momento de la vida que cualquier bobería parece un mundo y los sentimientos están tan disparados como las hormonas.

Cómo no voy a volver a escribir para honrarlo, para llorarlo. Mario Benedetti es un referente por convertir la crudeza del mundo en verso, por cantarle al amor, a la desdicha, a la política, a los jóvenes, a los abuelos.

Con o sin Nostalgia es uno de mis libros favoritos. Cuentos que han velado por tanta y tanta gente.

No podemos olvidarle, no son validas las odas si no es para hacerlo presente en nuestras vidas. Aunque muera Mario, que no muera Benedetti, que sus versos, que sus historias sigan abriendo caminos y sigan siendo un canto al ser humano, con sus virtudes, sus defectos, sus victorias y sus fracasos.

Tan contemporaneo que dolía. Supo comprender el mundo que le rodeaba y transmitirlo en pura poesía. Un ejemplo que duele por su realismo, por su autentica representación de lo que somos y de lo que deberíamos ser.

Este poema es un ejemplo de su visión del mundo, un poema que da sentido a la juventud, para que sea algo más que un periodo de confusión y rebeldía.

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.

Su muerte supone la muerte de una estrella en la galaxia de los genios, una perdida increíble para el mundo, aunque siempre nos quedarán sus poemas, sus cuentos, sus escritos.

Mil lágrimas por su alma, y mil por la nuestra ya que sin él perdemos una buena cura. Nuestra alma queda abandonada a su suerte aunque con la esperanza de salvarse volviendo a lo ya escrito, porque eso no nos lo quita nada ni nadie.

Gracias por existir, por entrar en mi vida y colaborar en el proceso de ser quien soy. De verdad, genio, mil gracias.

Anuncios

Wonderful World

En este blog siempre he escrito de las miserias del ser humano, de cómo nuestras actuaciones condenan a muchos a vivir en concidiones infrahumanas, de cómo estamos destrazando el mundo en el que vivimos y cómo el egoismo y la cegazón es el gran mal de occidente.

Pero todo ello, todo lo que escribo, pienso y siento, no lo hago desde el catastrofismo y la negatividad, no me gusta pensar que el ser humanos es malo por naturaleza. Todos mis escritos nacen desde el ánimo de mejora, de la crítica para convencer que con los mismos seres humanos, otro mundo es posible.

Es un debate histórico, sí, al que es imposible llegar a un acuerdo. Pero me niego a pensar así. He viajado y en cada lugar que visito encuentro personas que hacen que el ser humano valga la pena, motivos para seguir luchando.

Dentro de poco, e intentando olvidar por diez días mi enfermedad y tomarme un respiro, voy a volver a viajar y espero descubrir más miserias del ser humano, pero también más bondades.

Para dejar un buen sabor de boca, e intentar que muchos penseis como yo respecto al ser humano en el mundo, y para animar a viajar, que es una forma de crecer, de ser feliz, de aprender, y de ser más tolerante, os dejo este pequeño video que he elaborado con mis fotos del viaje a Pekin en 2007.

Espero que lo disfruteis y se os pegue algo de mi positividad y confianza en el ser humano.

Después de la caída, hay que levantarse con fuerza

Ya llevaba un tiempo comentándoos que estaba pachuchilla y que tenía mi conciencia bloguera algo apagada. Y la verdad, creo que esto no va a cambiar mucho.

Voy a escribir aunque no sea tan frecuente. Y como este blog forma parte de lo que soy y de lo que siento, creo que es un buen sitio para desahogarme, aunque eso signifique compartir mis pensamientos con toda la gente que cae por aquí ya sea intencionadamente o por casualidad.

Estoy pasando unos días algo duros. Personalmente, desde el jueves he vivido un huracán de sentimientos, aunque después de la tormenta siempre viene la calma. Y ahora, ya ha llegado un poquito esa calma que necesitaba para no explotar.

El jueves me dijeron que el bulto que tenía en el pecho desde el verano, y que habían estado tratando como un absceso, era un bulto cancerígeno y que había que detectar que tipo de tumor era para saber si sólo tendrían que operarme o también habría que darme quimioterapia.

Estas mismas palabras, hace tres días, se me atragantaban en la garganta y parecían un hueso cruzado que no me dejaba respirar. Hoy, ya sólo es un hilito de tristeza pero que va desapareciendo para darme fuerza.

El jueves 30 mi mundo se volcó y todo lo que esperaba, creía, vivía, pasó a un segundo plano. Cuando me lo dijeron, mi madre y mi tía se derrumbaron pero algo raro me sucedió a mi. Era como si estuviera desdoblada, yo no era yo, yo no sentía, no oía, nada. No podía llorar, ni pensar, nada de nada.

Cuando llamé a Iña, mi marido, se lo dije muy, muy, normal, como si se me hubiese caído un botón de la camisa, nada más. Pero, fue hablar con el médico de la unidad de mama y que el dijera en alto la palabra operación y quimioterapia y todo el torrente de sentimientos volvió a mi cabeza.

El jueves lloré todo lo que he llorado en mi vida junto. La cabeza pensé que me reventaba y era un sentimiento incontrolable. Mi familia destrozada, mis amigos bloqueados y mi marido hundido. Ha sido muy, muy, duro.

Hoy todo parece diferente. Estoy mejor y no creo que sea el fin del mundo. La palabra cáncer es terrible, es un tabú en nuestra sociedad. Es cómo el gran mal. Pero si miro datos, es una enfermedad tratable y curable. Es verdad que el proceso es duro y que conlleva tratamientos fuertes, pero soy fuerte. Siempre lo he sido y esto no va a acabar con mi forma de ser, no, no voy a estar llorando por las esquinas, no. Yo no soy así.

Ya he tenido mi duelo, ahora es el momento de luchar. Tendré mi penita por dentro, y sé que va a ser duro, pero tengo que sacar la mejor de mis sonrisas para que esto pase cuanto antes y trastoque mi vida lo menos posible.

Aquí estoy, preparada, y en los momentos que tenga, en la lucha por la concienciación social, para colaborar desde este blog con mi granito de arena para que el mundo sea mejor, ya que aunque yo tenga un tumor cancerígeno el mundo sigue caminado, con sus bondades pero también con sus miserias.